La aparición de un disco de Scott
Hamilton es una buena nueva para los aficionados al jazz y para
todos los amantes de la música genuina. En estos tiempos de
tribulación, en los que el hibridaje y el formalismo experimental
han sustituido a la solidez interpretativa como marco de la creatividad,
Hamilton es un referente de cómo se puede lograr un estilo propio
a través de una propuesta sin complejos, que asimila el discurso
jazzístico atemporal, en sus diversos géneros y variantes.
La elección del repertorio de estándares es el síntoma
evidente de esta disposición de Hamilton y su combo para los conciertos
que se celebraron en el club barcelonés Jamboree los días 17 y 18
de diciembre de 2010, algunas de cuyas interpretaciones han sido seleccionadas
para este disco.
Live in Barcelona es una grabación para
recobrar los principios catalizadores del jazz, sus fundamentos clásicos,
su potencial expresivo, los que permiten reconciliarse con la mejor tradición
y superar la vacuidad de numerosas experiencias pretendidamente innovadoras y que son
el indicio de una época desnortada.
Javier Vellón, crítico de jazz.